Cuando era (un poco más) joven, vi que mi amigo, el gordo (todos tenemos un amigo gordo, ¿verdad?), apareció un día con la guitarra de su hermana y se puso a tocar a la mitad de la cuadra. Fui impresionante, puesto que no sólo sabía tocar moderadamente bien —el maldito— sino que todas las chicas se acercaban a escucharle tocar, uniendo a sus compases los infaustos chillidos que suelen lanzar las adolescentes desbocadas. Al final de aquella tarde, todos queríamos aprender a tocar, como era de esperarse. El gordo sonrió ufanamente y se fue a casa; y terminé el día yendo a su lado como varias veces lo hacía cuando salíamos.
En aquella caminata de tres cuadras y media, José (así se llama el gordo miserable del párrafo anterior) me contó la historia de cómo participaba en la banda de música de su colegio, de cómo había aprendido a tocar allí y de cómo le gustaba. Hoy, José es uno de los mejores profesores de música de la ciudad (por lo menos, a lo que educación inicial se refiere) y, damas y caballeros, aquí les brindo algunos de sus más caros secretos.
La música es un arte, correcto, pero también tiene algo de ciencia. Aquellos que aprenden a entender cómo se estructura o arma la música, pueden hacer lo que les plazca con ella; aquéllos que no, copiarán eternamente lo que escucharon en otro lado. Así, todo músico tiene que tener en cuenta tres cosas:
+ La música necesita mantener cierto ritmo. Aun cuando el rock nos haya acostumbrado a los compases de 4 tiempos o la música latina, a los polirítmicos; en la música siempre hay ritmos que conocer y que seguir. Y un músico que se respete debe sabe usarlos sabiamente.
+ La música utiliza notas, y cada nota tiene un nombre y una duración cuando es tocada. Do, do sostenido, re, re sostenido, mi, fa, fa sostenido, sol, sol sostenido, la, la sostenido y si. Has oído la palabra bemol alguna vez, ¿verdad? Bien, do sostenido y re bemol son el mismo sonido, pero con nombres diferentes. Asimismo, ha de dominarse el uso de las escalas musicales.
+ El último ingrediente del cóctel son los acordes. Un acorde es una combinación de al menos tres notas a la vez. Hay un sinnúmero de acordes, pero no los vamos a detallar aquí.
Si hay algo realmente lindo en la música es que se puede enseñar su teoría y su práctica, mas no su esencia. La música es arte, sale del corazón y permite expresar cosas que se quedarán en el cerebro de sus oyentes durante algún tiempo o quizás de por vida. Ante la música, todos tienen posibilidad de rendirse... lo que no significa que el mundo del músico sea un mundo falto de práctica, sacrificio y persistencia tenaz hasta llegar a la perfección. En realidad, si el músico no llega a ser perfecto, termina siendo escuchado sólo por sus familiares.
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